OFELIA

LA HUELLA DE OFELIA

Expediente Ofelia


Inicio de la investigación

Castillo de Kronborg Dinamarca (Helsingør Kommune)

Ofelia niña me visitó en sueños junto al pequeño Hamlet de Dinamarca. Mi inquietud frente a aquella experiencia me llevó a investigar más allá de la tragedia de Shakespeare e inicié un largo camino que comenzó con este viaje.

The Shakespeare Connection

Joselyn Bell presenta The Shakespeare Connection

Conocí a Jos Bell cuando subió a sus redes sociales una foto de ella junto con la actriz danesa Sidse Babett Knudsen, a quien había entrevistado años atrás. Este fue el comienzo de una gran amistad puesto que ambas compartimos el mismo ADN: el teatro. Se mostró muy interesada en mi proyecto y fue la primera en hablarme sobre su conexión familiar con uno de los personajes femeninos que Shakespeare inventó en sus Sonetos: Grey Lady. Así llegué a conocer su historia y, a través de ella, también la de Judi Dench.

Relato de Jos sobre el vinculo de su familia con Shakespeare durante mi entrevista.

Red internacional de actrices

A través de Joselyn, accedí a The Shakespeare Connection, una red internacional de actrices descendientes de las personas reales en las que Shakespeare se inspiró.

Judi Dench, Juliet Stevenson, Cheryl Campbell, Gemma Jones, entre otras (1982)

Actrices asociadas a la red 

Judi Dench

Judi Dench, fundadora de La Conexión Shakespeare, es una de las artistas de habla inglesa más reconocidas como intérprete shakespeariana. En este video realizado por la BBC de Londres, podremos observar su emoción cuando descubre que su estirpe desciende de la familia real que habitaba en Elsinor y su vínculo con la joven Ofelia, puesto que ella fue el primer personaje que interpretó en los comienzos de su carrera como actriz dentro del Teatro Old Vic de Inglaterra.

QUIÉN FUE OFELIA

Ondina Nyberg según IA

Ondina Katrine Nyberg Sørensen

Øresund, 1562 – 1579

Nombre completo:

Ondina Katrine Nyberg Sørensen
Edad: 17 años.
Causa: Ahogamiento por homicidio
Lugar: Estrecho de Øresund
Fecha: 16 de mayo de 1579

Expediente e informe forense del Siglo XVI que describe la causa, el lugar y la fecha del fallecimiento por homicidio de varias personas, entre ellas,  la de la joven danesa Ondina Nyberg. (Editorial von Carl Winter, Heidelberg)

Nacida y criada en la bahía de Øresund o de Öresund (en danés: Øresundsbroen; en sueco: Öresundsbron; nombre híbrido: Øresundsbron) frente a Helsinore, Ondina Katrine Nyberg Sørensen, creció en el seno de una familia de intelectuales burgueses conocida en su época por tener influencias sobre la realeza. Su padre, el abogado Corambis Jasper Sorensen Knud, formó parte del círculo de secretarios gubernamentales en la corte de Helsinore, durante el reinado de Federico II de Dinamarca. Dicho rey, para controlar la navegación a través del Øresund ordenó la construcción, entre 1574 y 1584 de la mayor fortaleza nórdica, el palacio de Kronborg. Ondina y el joven príncipe Amlodhi, vivieron un amor prohibido puesto que la muchacha no pertenecía a la nobleza.

Ajuar funerario encontrado en la tumba de una mujer en Øresund, alrededor de 1820. Según estudios antropológicos, podría haber pertenecido a Ondina Nyberg. 

(Piezas de joyería prensadas en oro y plata con piedras semipreciosas. Relieve en el estilo de ornamentación de animales nórdicos)

Palacio de Kronborg

Øresund

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Elsinor, el palacio de Kronborg y el Øresund hacia la segunda mitad del siglo XVI (Civitates orbis terrarum)

Ducado de oro de 1660 con un retrato de Federico II, el primer rey absoluto de Dinamarca (Museo de Copenhague)

Castillo de Kronborg

Castillo de Kronborg en la actualidad. Elsinor (en danés: Helsingør) es una ciudad portuaria del noreste de Selandia, en Dinamarca. 

En la actualidad

ElsinorHoy2

Este castillo, está situado en la parte más estrecha del Øresund, frente a la ciudad sueca de Helsingborg.

Una mirada poética sobre Ofelia

Versión teatral de los hechos | Patagonia Argentina

Infancias

Infancia de Ofelia y Hamlet

Hamlet

Infancia de Hamlet

Ofelia

Infancia de Ofelia

La botánica hermética de Ondina Nyberg

"Salvia, romero y tomillo, para aquel que fue mi amor"

Posible retrato de Ondina Nyberg
(Anónimo, Siglo XVI)
Óleo sobre lienzo, 80 x 60 cm

La Espagyria, según Paracelso, es el arte alquímico de realizar medicamentos con extraordinarios poderes curativos. Así lo expone en su “Liber Paragranum” donde usa esta palabra para referirse a la tarea de confeccionar medicinas herbales y minerales. La experimentación activa de estos conocimientos permite acceder a un mayor nivel de conciencia para comprender y aplicar de manera práctica los textos alquímicos o espirituales.

El conocimiento ancestral sobre estas prácticas que Ondina Nyberg había aprendido generación tras generación, pudo haberle costado la muerte.
Es por eso que Shakespeare en el Acto IV, Escena V, presenta a Ofelia adornada con flores silvestres mientras ofrece a los miembros de la corte una hierba especial. Cada una de ellas es elegida por la joven de manera cuidadosa, puesto que tienen un significado distintivo para quienes las reciben.

Shakespeare introduce la locura de Ofelia de una forma particular, ella, en su supuesto delirio, manifiesta la verdad a través de inquietantes insinuaciones. 

 

Las aromáticas y flores silvestres que envuelven a Ofelia son las que, seguramente, formaron parte de los dones sobre la medicina arcaica que poseía Ondina Nyberg.

El secreto mejor guardado

La verdadera historia detrás de la pintura Ofelia de Everett Millais
Ophelia
Effie Gray
Óleo sobre lienzo - 71 x 112 cm - (1859) Tate Britain, Londres

Este óleo, atribuido durante siglos a John Everett Millais, fue realizado por una mujer. 

La autora fue Effie Gray, la esposa del artista, con quien contrajo matrimonio en 1856. 

La modelo, Elizabeth Siddal, fue inmortalizada en varios óleos de la sociedad secreta de pintores llamada la Hermandad Prerrafaelita (1848). 

Ambas mujeres se dedicaban a la pintura, aunque no se les permitía formar parte del grupo.

A través de la utilización de la R.I.R, técnica que se adaptó específicamente para el estudio de pinturas, se encontró la firma de la verdadera autora que aparece en el lienzo, oculta debajo del agua donde yace el cuerpo de Ofelia.

 

Impresión albúmina de Effie Gray Millais de George Herbert Watkins, finales de 1850

Ofelia en la pintura

Sus retratos al óleo en las versiones clásicas

El momento de la muerte de Ofelia ha sido recreado infinidad de veces en la pintura. Durante la obra de teatro, este suceso es narrado por la reina Gertrudis, invitando al público a imaginarlo.

Ser bufón en la Edad Media

The young lord Hamlet – Phillip Calderon (1868)
Óleo sobre lienzo

Esta imaginativa escena se basa en la meditación de Hamlet sobre el cráneo de Yorick, el bufón del viejo Hamlet. En esta típica escena familiar, tan popular entre los victorianos, el joven Hamlet cabalga a lomos de Yorick, con Gertrudis sentada cerca. ¿Podemos imaginar que la mujer que sostiene al niño sea la esposa de Polonio con su bebé Ofelia?
Ser bufón en el medioevo no era tarea fácil, les podían achatar la cabeza a golpes por un mal chiste. No bastaba con que tuvieran agilidad mental, fueran acróbatas o expertos en laúd. El secreto era poseer una enorme capacidad para aguantar insultos y humillaciones, ser enano, deforme y lo suficientemente feo para provocar la risa. El bufón de corte, como el caso de Yorik, llevaba un riguroso “traje de loco”. Estaba recargado de amarillo porque ese color era indicio de deshonor y desprecio. Tanto es así, que hacia fines de la Edad Media, se había decretado que los judíos llevaran sobre el estómago una señal amarilla que los distinguiera de los cristianos.

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varios tarot shakespeare

El Tarot en la obra de Shakespeare

William Shakespeare (1564-1616) fue el autor más importante de Inglaterra y en su voluminosa obra se encuentran numerosas referencias a cuerpos astronómicos y astrológicos , como las estrellas, los planetas, la luna o los meteoros. Asimismo, era aficionado a las prácticas esotéricas y al tarot. Aquí se observan algunos ejemplos en diferentes pasajes de sus obras.

El mago

“Duda que son fuego las estrellas; Duda si al sol el movimiento le falta; pero nunca dudes de mi amor, las ansias”.
(Hamlet, Acto 2)

El ahorcado

“Oh, no jures por la luna , la luna voluble, la luna inconstante, que cambia mensualmente en su orbe circular, no sea que tu amor resulte igualmente variable”
(Romeo y Julieta, Acto 2)

 

 

La emperatriz

“Mi padre se reunió con mi madre bajo la cola del Dragón [constelación Draco], y mi nacimiento fue bajo la Osa Mayor , por lo que se deduce que soy rudo y lascivo”.
(Rey Lear, Acto 1)

Objetos arqueológicos

Objetos arqueológicos encontrados en excavaciones realizadas en los alrededores del Castillo de Kronborg, Helsinor.

Botones

Botones que ceñían la capa del niño Hamlet, con réplicas de los escudos de Helsinore

Llave

Llave de la habitación de Ofelia

 

 

Dije

Dije que perteneció a Ofelia

 

 

Caballito

Caballito de ajedrez que perteneció a Laertes, el hermano de Ofelia

Cofre

Pequeño cofre que perteneció a Ofelia

 

Frasco

La datación de objetos antiguos con la fórmula de carbono 14, comprobó que éste es el frasco que contenía el veneno que Claudio vertió en la oreja de su hermano.

Ficha Técnica

Idea Original, Dramaturgia, Multimedia, Diseño y Actuación

Paula Quintana

Diseño y Realización de Escenografía, Títeres, Objetos y Mecanismos

Paula Quintana
Fernanda Bohigues
Tatalo Muzzin

Vestuario

Fernanda Bohigues

Diseño y realización de luces

Dio Fernández

Música original

Esteban Quintana

Voz de Hamlet

Antón Deputat

Ofelia niña

Juliana Morais Giusiano

Hamlet niño

Milton Muzzin Quintana

Operación técnica

Anabel Fontena
Sofia Romano

Diseño gráfico

Garza Bima

Asistencia de Dirección

Silvina Mañueco

Dirección y Puesta en Escena

Guillermo Troncoso

Fotomontajes
Miguel Barbero
Esteban Quintana

Audiovisuales
Paula Quintana

Participación especial
Jos Bell

Asistencia Escenográfica

Inés Sceppa
Sofia Romano
Silvina Mañueco

Asistencia Dramatúrgica

Patricia Signorelli

Asistencia Coreográfica

Mariana Lynch

Colaboración autoral

Silvina Mañueco
Guillermo Troncoso
Daniel Casablanca
Guadalupe Berbih
Majo Fernandez
Amanda Pisano

Diseño web

Juan Rolón

Producción y dirección general

Paprika Teatral

Registro audiovisual

Abigaíl Vertúa
Daian Órdenes

Agradecimiento especial a

Jos Bell, Marcos Martinez Seguino, Amanda Pisano, Gustavo Acevedo, Eliza Donzelli, Maria Luján Musso, Claudia Cáceres.

 

La primera etapa de este espectáculo se llevó a cabo durante el año 2021, bajo la dirección de Daniel Casablanca y Guadalupe Berbih, con la asistencia de dirección y técnica de Majo Fernández

Espacios donde se presentó este espectáculo

 

Escuela Municipal de Arte. Villa Regina. Río Negro

Sala Dante Alighieri Cine Teatro Círculo Italiano. Villa Regina

Club de Arte El Biombo. Fiske Menuco. Gral Roca

Teatro de la Barda. Río Colorado. Río Negro

Las 4 Plumas Club de Arte. Buenos Aires
La Gloria Teatral. CABA 

El Arrimadero Teatro. Neuquén Capital

Apostillas a Expediente Ofelia

Esta obra comenzó a gestarse durante el año 2020, momento en el que atravesamos el período de aislamiento obligatorio debido a la pandemia Covid-19. El proceso creativo empezó a cobrar forma a partir de las actividades desarrolladas en los Talleres y Seminarios Virtuales: Bufón, Generación de Proyectos TeatralesActuá tu historia, dirigidos por Daniel Casablanca, Andrés Sahade, Gabriela Biebel, Mariela Finkelstein y María Zambelli, respectivamente. 

El sueño con Ofelia y Hamlet de Dinamarca fue uno de los gérmenes de esta obra, trabajado en el Taller de Lenguaje Simbólico y Geometría Sagrada coordinado por Luis Sarlinga durante el año 2015, en la Ronda del Árbol de Villa Regina.

Las imágenes realizadas en acuarela en aquella ocasión, fueron utilizadas para el diseño general de la puesta en escena.

Los primeros dibujos y pinturas al óleo inspirados en la película Hamlet de Franco Zefirelli fueron realizados durante el año 1995.

Actualmente, este espectáculo forma parte del Trabajo Final Integrador de la Carrera de Posgrado en Especialización en Teatro de Objetos, Interactividad y Nuevos Medios de la UNA (Universidad Nacional de las Artes) que dirige Ana Alvarado.

Críticas y reseñas sobre la obra

Si alguien se preguntaba qué más se puede decir de Shakespeare y precisamente de
Hamlet que no se haya dicho o llevado a escena, tiene que ver Expediente Ofelia, Paula
Quintana y todo su equipo realizan una puesta en escena exquisita, justa, precisa,
impecable e imperdible. Cuando decimos impecable no es hacia el término aséptico, al
contrario, en esta obra se ve un despliegue de casi todos los elementos del teatro de
objetos, máscaras, sombras, títeres, objetos y más objetos que en una forma coreográfica
precisa van apareciendo en escena, en un fluir dinámico que nos tiene atrapados desde el
principio hasta el final. Quienes amamos este tipo de teatro disfrutamos las posibilidades
que ofrece cada elemento para mostrar más allá de su simple función o estética esa
metáfora que Quintana muestra con una naturalidad exquisita. Esa naturalidad que imprime

desde su voz al ritmo coreográfico de recorrer todo el espacio escénico, transformándose
delante y detrás de un único mueble que hace las veces de biombo, de pantalla, de caja
musical y la gran sorpresa: la tecnología digital también lo componen. Esta dinámica en el ir
y venir de la actriz se completa con la iluminación marcada por las tres lámparas
semiesféricas que ofician de puntos suspensivos que, como los silencios y los apagones,
hermanan escenas. Vemos luces detrás de un marco labrado, que en la oscuridad de la sala
puntualizan la acción en un cuadro de máscaras bufón, revelando texturas, formas y
colores. También hay luces indirectas en dos momentos para proyectar sombras y hay luces
directas para marcar objetos y lugares en un ritmo adecuado que mantienen atento al
espectador. En un ir y venir entre diferentes personajes y la investigadora, la obra fluye sin
que se tenga en cuenta los cincuenta minutos que dura. Los sonidos de la naturaleza, una
voz en off, la música medieval, completan la inmersión en ese mundo de ficción. El hechizo
de la escenografía, cada detalle es parte de la historia, los dorados, el terciopelo, los baúles,
los sellos, el caballo de ajedrez, todo eso hace disfrutar los fragmentos minuciosos y renovar
la apuesta por los objetos. ¿Por qué Expediente Ofelia? Quintana aborda una investigación
a partir del personaje de Ofelia: ser mujer en el medioevo, ser mujer y ser plebeya, ser mujer
y no poder amar a quien ama, la imposibilidad de disponer. En esta obra nos podemos
adentrar en el mundo medieval, en la vida de otra mujer con la misma magia de siempre,
que nos tiene acostumbrados Paula Quintana desde Quster. Por último podemos decir
¿Quien fue Ofelia?, ¿existió Hamlet?, ¿La verdad o la ficción? ¿El amor o la locura?
Expediente Ofelia, otra mujer elegida por Quintana para iluminar con su linterna una época,
un clásico, infinito, inacabado, atemporal.

Viviana Cecchini.

 

Siento que es una obra que invita a la contemplación, una propuesta cuidada en cada
detalle. Se agradece, como espectadora, esa delicadeza tanto en la manipulación de los
objetos como en la construcción actoral del relato en diálogo fluido con todos los lenguajes
(lumínico, sonoro, visual). La reconstrucción minuciosa no sólo de una vida (la de Ofelia),
sino de un contexto y momento histórico atravesado por grandes episodios trágicos, que nos
hace preguntarnos por los sentidos más profundos de los acontecimientos. La actriz nos va
conduciendo en esta investigación guiada por una sensibilidad singular que asocia y
desencadena la apertura de este expediente, que comienza en un sueño. Un sueño que
devuelve conexión e investigación. Un sueño que abre caminos hacia descubrimientos que
trascienden a Ofelia e incluso a Paula, porque algo o mucho de ese relato es transversal a
muchas mujeres con historias de opresión, silenciamiento e invisibilidad. Quizás es una de

las razones por la que son tan atractivos y vigentes los “personajes” femeninos de
Shakespeare, creados con todas sus contradicciones y no subestimados o estereotipados.
Un dispositivo para soñar, para entrar al sueño de Paula con sus bifurcaciones y vericuetos.
Un sueño que nos conecta con ella, sus fascinaciones y un mundo de objetos y miniaturas
históricas que nos permiten viajar a Dinamarca y volver la mirada hacia lo propio. Como
sucede con el lenguaje de los sueños. La relación de Ofelia con las plantas y la medicina,
las mujeres como canal, vínculo, medio entre lo terrenal y lo espiritual, lo esotérico. La
propia actriz hace uso de sus conocimientos mágicos al abrir este expediente, cual médium.
La búsqueda eterna del amor que mueve a Ofelia y, podría pensar, también a Paula, será
siempre la fuerza más vital y potente para acercarnos y, con suerte, rozar algo de lo
misterioso de la existencia. Abrirnos al mundo para resonar con aquello, en apariencia
lejano, y volver a encontrarnos en el motor que nos anima hoy y cada día a seguir
apostando y confiando en la ficción como medio para acariciar lo inexplicable del espíritu.

Mariana Calcumil

 

Creo que Expediente Ofelia es una pieza preciosa, una obra de teatro que es una obra de

arte. Siento que salió del corazón, que nació de una sinceridad histórica que logra conmover
a cualquiera, sepa de Arte, historia o no. La propuesta es inmersiva, se vive de manera
multisensorial porque los recursos son abundantes y originales y están entramados para
despertar al cuerpo, no sólo al intelecto. El guión me parece kinestésico, avanza apoyado en
la curiosidad de los personajes, es sólido y magnético. Incluso aunque conozcas algo de la
historia de Ofelia y de Shakespeare, la obra brinda datos nuevos. La visión que expresa la
autora sobre ellos, es lo que hace a Expediente Ofelia, a mi criterio, una propuesta tan única
y amorosa. Gracias por regalarme tal presencia.

Felicitas Plos

¿Qué pasa en Dinamarca? La obra me pareció sencillamente maravillosa. El dispositivo que
acompaña hace que no solo salgan objetos como conejos del gorro de un mago, sino que
salga la actriz, objeto animado en su diversidad de talentos para contar, actuar, manipular,
hablar poderosa, socarrona y tiernamente, cantar. Admiro el registro vocal, hay un poder
enorme en la presencia de la voz tan maleable. La obra no hubiera sido la misma en la
vocalidad de otra persona, gran gran gran impacto tiene ella. La elección del negro en todo

el espacio no es un detalle menor. El público metido literalmente en la caja puede entrar en
la intimidad de esa otra caja y otra y otra en un sinfín de planos que se perciben en una
cercanía dimensional que da vértigo. El público contemporáneo, frente a la investigadora (de
principios del 1900?), frente a la historia contada desde el relato del bufón, que lleva al
relato de lo corpóreo y lo incorpóreo: la evidencia en objetos expuestos que vuelve a hilar al
presente con la investigadora, el expediente, los sucesos. Todo el juego es unir y venir de
sentidos físicos, y metafísicos. Ah! Y la incorporación de la imagen digital que trae la
evidencia del pasado como si la absorbiera de un éter eterno y estático. Qué excelente la
elección de las cartas del tarot, el tarot y el destino y esa manipulación de objetos que me
rememoró a la técnica de las constelaciones familiares. No solo la actriz se convierte en la
investigadora, el bufón, la misma Ofelia, su alma, sino también en la pitonisa que pretende
desentrañar el misterio. Bien el recurso del marco empleado al principio de la obra, el relato
del sueño, el de la Paula actriz de carne y hueso; que cierra perfecto con el marco de la
explicación documental de las descendientes de Ofelia. Es muy interesante este dibujo del
cuadro total (el marco) porque además, lejos de ser simétrico, sorprende al espectador con
una nueva dimensión de la historia. ¿Existen los descendientes, ese colectivo
contemporáneo que mantiene vivo el drama de la que habría sido la realidad de Ofelia?

Silvia Sánchez

Qué trabajo limpio, sincero y ¡al hueso!
Una meticulosa narración con objetos que van apareciendo de ese retablo mágico que no
para de revelar nuevos espacios. Como si fuese desde una caja de kamishibai, cada pieza
aparece dejándonos hacer zoom sin necesidad de separar los dedos. Yo le ví. Con la luz de
tu linterna, proyectada en la pantalla de la escena y en la de mi fantasía. Yo la ví a Ofelia
abrazándote fuerte a vos y caminando por acá, sobre algún canal del Valle Patagónico.
Como en una narración de abuelita, con toda, toda la atención a cada detalle. La historia de
Hamlet, narrada por vos para que todos podamos entender Hamlet. Para que todos
podamos entender a Shakespeare. Pero resulta que ni Hamlet es Hamlet ni Shakespeare su
creador. Nos explicás con delicadeza y precisión el origen del “Ser o no ser” con el ojo
puesto sobre Ofelia, revelando los descubrimientos de tu investigación con honestidad,
esmero y pulcritud. Y me dejás con la necesidad urgente de sentarme a googlear: Ofelia, la
estrella 17, la red de actrices. ¿Es una narración o un documental? ¿Es tu vida o la vida de
Ofelia? ¿Sos o no sos? Gracias por dejarme volver al teatro con lo más hermoso del teatro:
Ser. Esa es la cuestión.

Juan Rolón

 

Ay !! ¡Qué suerte la mía !! Ayer fuimos al Teatro de la Barda y compartimos “Expediente
Ofelia”. ¿Qué decir? Por aquí arranco usando mis estructuras previas de maestra, que me
condicionan, para tratar de desentrañar y aprender lo nuevo. En educación el “aprendizaje
significativo” es el que te conmueve, te cambia, te hace tambalear para que te afirmes y
enriquezcas lo sabido o que te reubiques en otro punto de vista. Los maestros somos los
encargados de generar esa situación problemática que te obligue a poner a prueba lo que
sabés y saques tus mejores herramientas para lidiar con lo nuevo. Vamos más lejos
esperamos que te animes a inventar nuevas estrategias para resolver el problema. Así se
produce el anhelado ” aprendizaje significativo”. Resumiendo, aprender significativamente
es buscar que nuestra estructura cognitiva preexistente se conecte con lo nuevo y relevante
utilizando un concepto ya existente. Así se construye un nuevo sentido y conocimiento, esta
vez, acuñado por nosotros mismos. Ese nuevo conocimiento es inevitablemente
significativo porque nos transforma. Es un “antes y después” del que salimos diferentes. No
sólo nos mueve el cerebro, es mucho más aún, te crujen las tripas. Y me pregunto: si el
“aprendizaje significativo” existe como alimento de la teoría constructivista del aprendizaje,
entonces, ¿habrá un “hecho teatral significativo” apoyado en un teatro constructivista? Creo
que sí!! Anoche lo vimos, lo vivimos y disfrutamos con la puesta de “Expediente Ofelia”.
Nosotros, el público, que fuimos parte de esta función, podíamos conocer mucho, poco o
nada de la obra ” Hamlet” de Shakespeare. Fuimos con nuestras estructuras cognitivas y
conceptos previos sobre “Hamlet” y el teatro, pero ahí la propuesta teatral nos invitó a ver
más allá de la obra de Shakespeare. Salir de los hechos que se relatan y a través de los
ojos de la narradora – investigadora, de Ofelia, de Yorick y del Bufón, profundizar en los
conceptos de traición, dolor, venganza, sumisión y destrucción. Todos conllevan desgracia y
muerte. Siguiendo con mi osada idea de enlazar el “aprendizaje constructivo” con el ” teatro
constructivo”, tengo que destacar el trabajo de la maestra – actriz Paula Quintana. Nos
puso en situación de aprendizaje contándonos la historia de Ofelia, nos encuadró en una
problemática lejana pero cercana, nos proveyó de variados modos de leer una misma
realidad. Lo más importante, la maestra nos soltó la mano para que construyéramos y
eligiéramos nuestra propia mirada sobre la maldad como condición humana. ¿Qué
pensamos sobre los valores y los disvalores? Y en estos tiempos que corren ¿qué lugar

ocupa el odio y la venganza para garantizar el poder? “¿Ser o no ser ?” Y más aún, ¿qué
elegimos ser? O ¿alguien más elige por nosotros lo que somos? Ser o no ser esa es la
cuestión.

Teresa Ulibarri

 

Hola…fui a ver Hamlet, adaptación de Paula Quintana, y me encuentro con una obra de
arte, dentro de esa obra cumbre de Shakespeare. Porque, desde el inicio, comienza un
intercambio de recursos tan bellos,que te llevan a lugares increíbles…Fotos, filmaciones,
escenografía, contrastes de luz y sombra, música, voz, presencia…Un documento
exquisito, que relata una gran obra teatral…Una sorpresa tras otra. Al punto que volví a
verla el otro día y, de haber un tercer y un cuarto día, la hubiera visto…Como quien escucha
un buen disco muchas veces, o relee un gran libro…exactamente igual me sucedió con esta
maravilla teatral, de objetos, unipersonal…llámala como quieras…pero no te la
pierdas…increible. Gracias Pau, por semejante inmensidad, que dejaste sembrada en mi
luego de verte. De lo mejor que he visto en mi vida.

Osvaldo Gómez

 

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Información

Este espectáculo cuenta con el apoyo de

Fondo Nacional de las Artes

Instituto Nacional del Teatro

Escuela Municipal de Arte - Villa Regina